Ucrania organiza la resistencia y se prepara para una guerra larga

Actualizado Mircoles,
9
marzo
2022

02:04

Las milicias suman decenas de miles de miembros y Kiev pone estructuras pblicas y privadas al servicio del esfuerzo blico

Miembros del ejrcito ucraniano portan atades de varios soldados muertos, ayer, en Lepolis.A.R.

  • Guerra en Ucrania Polonia ofrece todos sus cazas MiG-29 a EEUU en un plan para proporcionar aviones a Ucrania
  • Guerra en Ucrania Zelenski compara la resistencia de Ucrania con la de los britnicos contra los nazis

El vampiro de la guerra reclama puntual su dosis de sangre joven. Ayer, en el centro de Lepolis, tres militares, apenas adolescentes que deberan estar en la universidad, volvieron a su casa en una caja de pino. Sus madres, conmocionadas, llevaban flores amarillas en su honor, el color de Ucrania.

El Estado ucraniano, desde su presidente al ltimo de sus miembros, comienza a entender que la supervivencia del pas que ellos quieren, con sus imperfectos aunque tangibles avances democrticos, su independencia del yugo moscovita y su acercamiento a la Unin Europea, exigir enormes sacrificios. Los jvenes reclutas son hroes hasta que se convierten en mrtires.

Los vecinos de aldeas y ciudades se arman y aprenden a disparar, las carreteras se han llenado de controles militares con barricadas y erizos de metal y los monumentos de las ciudades se cubren con sacos terreros, como La Cibeles en la Guerra Civil espaola. En Lepolis, la distante Pars del Este, cuya distancia de la frontera polaca es de tan slo 80 kilmetros, han protegido ya las vidrieras de las iglesias con planchas de metal, suponiendo que tarde o temprano los bombardeos llegarn aqu. Si cae Kiev, sta ser la nueva capital de la llamada «Ucrania libre». Puede que el resto del mundo crea que los rusos «van a ganar seguro». Ellos estn seguros de lo contrario y la moral permanece alta. Ucrania no va a vender cara su piel por recibir armas de Occidente, como defienden desde ciertos partidos en Europa contrarios a proporcionar esa ayuda. Esas armas slo son un instrumento efectivo. Ayer Polonia se declar lista para desplegar todos sus aviones MiG-29 de fabricacin sovitica «de forma inmediata y gratuita en la Base Area de Ramstein (Alemania) y ponerlos a disposicin de EEUU», a cambio de que Washington proporcione «aviones usados con las capacidades operativas correspondientes», informa Carmen Valero. «El Gobierno polaco tambin solicita a otros aliados de la OTAN -propietarios de aviones MiG-29- que acten en el mismo «, sostena el Gobierno de Varsovia.

Pero ms all de la ayuda extranjera Ucrania se defiende por propia y mayoritaria conviccin de sus ciudadanos al precio que sea, tal es el miedo a volver al dominio de Mosc.

Ya nadie habla de partidos polticos porque ya no son necesarios. Concejales y diputados lideran la resistencia civil. Todo el mundo rema en la misma direccin. Los trabajos que no sean esenciales ya no se ejercen, pero todo el mundo trabaja ms que nunca en el objetivo comn: la resistencia. El diseador web elabora aplicaciones para recibir donaciones en criptomonedas. El asesor inmobiliario ofrece sus casas libres a los desplazados, aunque ya no cabe un alfiler en toda la regin del Oeste. El restaurador monta una cocina en colaboracin con la competencia. El esfuerzo de guerra va llegando a todas las capas de la sociedad.

Los cajeros dan dinero, aunque limitado y las gasolineras tienen combustible. Cuesta encontrar algunos alimentos pero lo bsico sigue estando disponible. Es decir, el Estado ucraniano sigue funcionando y no se han hundido ni su moneda ni su capacidad logstica.

Ya es el da 14 de invasin aunque parezca que han pasado 14 meses: Kiev resiste y eso es una noticia impensable hace dos semanas. La gran columna de blindados que iba camino de la capital parece haberse puesto en marcha en las ltimas horas y se acerca a tiro de piedra del centro de la ciudad. No le ser fcil tomarla. El combate urbano, si los rusos deciden ir al choque, puede ser muy sangriento y dejar muchas vctimas.

Los ucranianos recuperaron ayer, en camiones capturados, cientos de uniformes rusos de desfile con destino Kiev. Son los que pensaban usar para celebrar en la capital ucraniana si hubiera salido bien la frustrada Blitzkrieg de Vladimir Putin. Ahora les toca batirse en una guerra de ratas casa por casa, un tipo de enfrentamiento en el que siempre ganan los fabricantes de atades. «Lucharemos hasta el final», dijo ayer por telfono Zelenski a Boris Johnson.

Ese tipo de combate urbano ya se practica en la ciudad portuaria de Mariupol, donde an resisten miles de civiles sin agua ni electricidad ni comida, helados de fro y sobreviviendo en stanos. En el tercer intento de salida por el corredor humanitario lleg un nuevo bombardeo de Rusia, que slo permite su frmula de salida hacia su territorio, no hacia Ucrania. S se respetaron, al menos durante unas horas, los corredores de Irpin y Sumi, que s desembocan en territorio ucraniano. Miles de civiles abandonaron los asedios rusos en autobuses amarillos como las bandas de identificacin de sus soldados. Estos das llegan a Lepolis centenares de miles de refugiados de Jarkov, la segunda ciudad del pas, rusfona y orgullosa de su carcter mestizo. Igoy y Katia han encontrado acomodo en la casa de Roman, un empresario que ahora lleva y trae a periodistas en busca de historias. «Hemos tardado cinco das desde Jarkov. Las carreteras han sido bombardeadas y hay que sortear los crteres de las bombas. Tampoco hay sitio para parar a dormir. Nosotros tuvimos que hacerlo en las piscinas de una sauna abandonada», cuenta Katia. Los vdeos que ellos mismos han grabado del bombardeo con misiles de crucero desde su oficina en el centro resultan estremecedores. «Han atacado mercados, hospitales, hasta un orfanato», dice Igor. «No podemos rendirnos ante ellos porque ya hemos visto de lo que son capaces», concluye.

Mientras que la marea de refugiados alcanza los dos millones, en una crisis sin precedentes desde 1945, los ucranianos siguen reparando material blico capturado al enemigo, especialmente tanques T80. Le borran la Z de los laterales, le pintan una banda amarilla en el can y a dar guerra de nuevo.

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