Josep Borrell: «No enviar armas a Ucrania habra sido una inmensa hipocresa y un fallo histrico»

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  • Guerra en Ucrania Rusia bombardea Zaporiyia, la central nuclear ms grande de Europa, y se hace con su control

Las ltimas semanas han sido intensas, caticas y agotadoras como pocas en la historia de la Unin Europea. En cuestin de das algunos de sus miembros han abandonado posturas -pacifistas- que parecan eternas, se han aprobado las mayores sanciones econmicas y se ha decidido armar a un ejrcito en guerra con cargo a los fondos comunitarios. Hace ahora una semana, tras un Consejo Europeo en el que no hubo consenso para aumentar la presin, todo cambi en 24 horas, rompiendo un tab detrs de otro. En el centro de todo, un espaol, Josep Borrell, alto representante para la Poltica Exterior, que tras dos aos y medio de perfil ms bien bajo y muchas crticas, ha emergido como figura protagonista al frente de los ministros de Exteriores.

Recin aterrizado de Moldavia, apenas unas horas antes de un nuevo encuentro de los 27 al que tambin acude el secretario de Estado de EEUU, Antony Bliken, y con las maletas listas para viajar a Viena a intentar cerrar el acuerdo nuclear con Irn, Borrell explica por qu Europa tiene que bajar del guindo y aceptar que «el mundo es una jungla», y si no quieres ser devorado tienes que aceptar que las «ramas de olivo y la prdica de Derechos Humanos» no bastan. Tras proclamar el «nacimiento de la Europa geopoltica», defiende las medidas adoptadas estos das, el gasto militar e insta a ayudar a los ucranianos con todo lo que sea posible, salvo la intervencin militar directa. Y recuerda que el poder duro, que la UE debe aprende a dominar, va mucho ms all de lo militar. Pero tambin avisa: hay que tomar riesgos, pero Rusia es una potencia nuclear y no hay que subir el tono: «Haremos lo necesario, pero sin estridencias ni estrambotes

P.- «Nadie puede mirar de lado cuando un potente agresor agrede sin justificacin a un vecino dbil, nadie puede invocar la resolucin pacfica de conflictos, ni poner en igualdad al agredido y al agresor», dijo usted el otro da.Qu opina de los que dicen que es una temeridad dar armas a los ucranianos, que se empeoran las cosas, que es peligroso y habra que fiarlo todo a la diplomacia?

R.- No dir yo que no haya un riesgo, claro. Pero mire, llevamos tiempo diciendo que haramos todo lo que estuviera en nuestras manos para ayudar a los ucranianos. Y el sbado por la maana pens que no era as, que no estbamos haciendo todo lo que podamos. Desde el principio estaba claro que no bamos a mandar a nuestras tropas a combatir, y ellos lo saban perfectamente. No lo pidieron, pero nos dijeron: sabemos que si atacan combatiremos solos, pero por lo menos dennos armas y municin. No hacer eso, no proporcionar los elementos bsicos para que luchen, hubiera sido una inmensa hipocresa. Me alegro de que se haya podido conseguir en poco tiempo un acuerdo para hacer de forma coordinada y con fondos europeos lo que varios estados ya estaban haciendo. Tiene un riesgo, s, claro. Pero no hacerlo tambin, y hubiera sido un fallo histrico.

P.- Habla mucho estos das del ‘poder duro’, reivindicando que Europa lo ejerza tras apostar durante dcadas por el ‘poder blando’. Pero recalcan que eso no quiere decir nicamente poder militar.

R.- Es tan importante estar armando al ejrcito ucraniano como haber impedido que el Banco Central Ruso pueda usar sus reservas depositadas en otros bancos o bancos centrales. Rusia nunca pens que pudiera ocurrir y es una parte de la geopoltica. Yo insisto siempre en que no somos una potencia militar, al menos todava, porque nacimos precisamente para negar el uso de la fuerza como forma de resolver los conflictos. Pero la capacidad coercitiva, de obligar a alguien a hacer algo o impedir que lo haga no es solo militar, en este mundo tenemos instrumentos civiles que tienen gran poder coercitivo, y otros pases los usan sin ninguna clase de escrpulo. Un ejemplo: lo que hace China con Lituania porque no le gusta su posicin sobre Taiwan. Como represalia no pasa un gramo de mercanca por sus aduanas y eso sin mediar decisin formal. Sabemos que Rusia tiene depositado en las cajas de nuestros bancos la mitad del tesoro que ha acumulado desde la Guerra de Crimea, pues lo congelamos, como el patrimonio de los oligarcas. Esos dos pasos marcan un cambio en la actitud de Europa frente a los problemas del mundo.

P.- Estamos ante el nacimiento de la Europa geopoltica, como dijo esta semana usted?

R.- Geopoltica se utiliza para todo ahora, todo es geopoltico. El trmino lo acuaron los alemanes a principios del siglo pasado para explicar sus tendencias expansionistas, yo no lo uso en ese sentido, claro. Es actuar polticamente ms all de tus fronteras con instrumentos coercitivos. Hasta ahora Europa ha ido por el mundo con la rama de olivo predicando los Derechos Humanos y el estado de Derecho, pensando que el comercio sera un instrumento que generara clases medias ansiosas por derechos polticos y que empujaran para tener regmenes parecidos a los nuestros. Este cuento de las mil y unas noches no es lo que ha ocurrido. Rusia se ha convertido en un sistema cada vez ms autoritario, una enorme gasolinera con capacidad nuclear. Con sus recursos naturales ha reconstruido su potencial militar. Es un rgimen autoritario sin problemas de balanza de pagos y con una capacidad militar muy puesta al da, porque cuando Putin lleg el ejrcito ruso estaba en mnimos pero ya no. Es ahora un actor no solo regional, sino con ansias globales. En el Cucaso, Siria, Libia, Mali… dispuesto a reconstruir -Putin nunca lo escondi, lo dijo en Mnich en 2007- el imperio zarista, ms que la URSS. Y a eso no le haces frente con tratados comerciales y la prdica de los Derechos Humanos nada ms.

P.- Pero cree de verdad que esto es el despertar europeo? Es una sacudida, no hay duda, pero los precedentes muestran que Europa espabila en las crisis, pero luego se deja ir.

R.- Est claro que Europa slo reacciona cuando realmente las circunstancias lo exigen. El euro es el hijo de la reunificacin alemana, sin ella hubiramos seguido aos dndole vueltas, mareando la perdiz, con el ECU. El Fondo de Recuperacin Next Generation y la emisin de deuda colectiva es la respuesta a la pandemia, al constatar un problema del que no se poda culpar a nadie, a diferencia de la crisis del euro. Ahora le hemos visto las orejas al lobo, o ms bien las garras al oso, y se ha reaccionado bien. Con algn retraso, pero rapidez increble en el sprint final. En 24 horas histricas se ha hecho ms que en meses anteriores. Ahora todo depender de acontecimientos que no estn bajo nuestro control, al menos en parte. No sabemos lo que va a hacer Rusia. Vengo de Moldavia y tienen muchas razones para la inquietud. No sabemos cmo vamos a digerir un milln de refugiados, que pueden ser muchos ms maana si siguen los bombardeos. Cmo van a quedar las relaciones rusas si se apodera de la mitad de Ucrania. Estamos entrando en un mundo desconocido.

P.- Europa puede querer hablar ese «lenguaje del poder» que usted menciona mucho, o quizs incluso debe, pero, sabr hacerlo? Hemos visto a ministros hablando de que estamos en guerra econmica con Rusia, haciendo que el Kremlin avise de que las guerras econmicas suelen terminar en guerras reales. Y otros hablando de la necesidad de «eliminar fsicamente» a Putin. El tablero principal en geopoltica requiere conocimientos, saber estar, prctica muy delicada con potencias nucleares.

R.- No tenemos, como UE, la capacidad respuesta militar porque nunca la hemos querido tener. No hay que pedir a la UE que haga lo que nunca se le ha pedido y para lo que no est preparada o concebida. No le pidan peras al olmo. El ejrcito europeo es una entelequia, tenemos 27 ejrcitos cuyo gasto, sumado, es cuatro veces el de Rusia e igual al de China, pero no en los mismos niveles ni con la misma voluntad poltica de autorizarlos que los regmenes autoritarios. Podemos pensar lo que queramos de Putin, pero es un seor que dispone de armas nucleares, por lo tanto hay que hacer lo necesario, pero sin estridencias ni estrambotes. Porque ya es suficiente lo que estamos haciendo como para generar una tensin ms fuerte con alguien que, insisto, es una potencia nuclear, y eso son palabras mayores. Europa sigue siendo un conglomerado de estados y yo lidio con esa heterogeneidad todos los das, una comunidad de 27 vecinos de diferentes tamaos, con visiones del mundo diferentes y hasta opuestas, con intereses distintos, prioridades, vecinos muy diversos. No es la misma historia, cultura o geografa y ponerlos de acuerdo y operar con las instituciones, all donde hay competencias transferidas, es complicado. Exige, como mnimo, mucho tiempo.

P.- Ucrania est invadida. Su ejrcito no puede derrotar al ruso. Puede resistir, no sabemos cunto, qu escenario maneja la UE?

R.- Nuestro escenario es castigar la economa rusa y a sus responsables, a los oligarcas que apoyan a Putin y apoyar la resistencia en Ucrania. Nunca se pens en intervenir militarmente, tampoco la OTAN, porque eso sera la Tercera Guerra Mundial. Tenemos que ser capaces de poner lmites fuertes y castigar la economa rusa, con medidas que hace una semana no estaban ni en la agenda. Y ayudar a Ucrania, para dar ocasin a la negociacin y al alto al fuego. Y a continuacin debe intervenir la diplomacia. Pero la diplomacia no puede ser solo europea o estadounidense, aqu tiene un papel que jugar la diplomacia china.

P.- China? Cree que va a ser mediadora? Sus intereses pueden ser precisamente que las grandes potencias, y en especial su vecina, se desgasten y sufran. Por qu pararlo o por qu ahora?

R.- Porque no hay alternativa. No podemos ser nosotros los mediadores, es obvio. No hay formato Normanda posible. Y no puede ser EEUU: Quin si no? Debe ser China, confo en ello.

P.- Se lo han pedido oficialmente? Es algo que usted haya tratado en sus conversaciones?

R.- Ni lo hemos pedido ni lo han pedido ellos, pero como tiene que ser una potencia y ni EEUU ni Europa lo pueden ser, China podra serlo.

P.- Dnde est el lmite? La UE est armando al ejrcito que lucha contra Rusia, financindolo, atacando su economa, proporcionando inteligencia, satlites. Qu ms se puede hacer sin que eso sea un casus belli?

R.- No se puede entrar en combate directo. No puede haber soldados, ni ser enemigos directos, que chocan militarmente, esto est claro, los ucranianos lo saben. Rusia lo sabe. Ese es el lmite.

P.- Conciben que esto, un accidente o malentendido, lleve a un conflicto abierto? Suena impensable, pero tambin pareca imposible la invasin, la ocupacin, destrozar ciudades.

R.- Es un escenario que hay que evitar, y creo sinceramente que Rusia tiene mucho inters en que no se produzca, pero estamos dando armas a alguien que combate. La simple entrega fsica de las armas es un proceso delicado. Hungra por ejemplo ha dicho que no va a dejar que pasen por su territorio por eso mismo. Est claro que en cuanto pase la frontera ese armamento ser un blanco. Hay que tener sangre fra, organizarlo bien. Tener cuidado. No est en el inters de nadie pasar a mayores. Cuando hace unos meses present mi Plan Estratgico para la Defensa Europa dije: «Europa est en peligro». Desgraciadamente, hemos tenido ocasin de comprobarlo demasiado pronto. Ahora hay que readaptarse y mirar el mundo como es. Los europeos hemos construido la Unin como un jardn a la francesa, ordenadito, bonito, cuidado, pero el resto del mundo es una jungla. Y si no queremos que la jungla se coma nuestro jardn tenemos que espabilar.

P.- Hace dos dcadas Kagan dijo aquello de que los europeos somos de Venus mientras los americanos eran de Marte.

R.- Hay un dato muy claro. Despus de Helsinki, los acuerdos que estabilizan la arquitectura de seguridad cayendo la tensin nuclear, Europa ha pasado de gastar en su conjunto, en trminos homogeneizados, en torno al 4% del PIB en gasto militar al 1,5%. Hemos partido casi por cuatro el esfuerzo en materia de Defensa. Es esto razonable cuando Europa est en peligro?

P.- En quin pensaba al decir «no olvidaremos a los que no estn de nuestro lado? Era mensaje interno, externo o ambas?

R.- Ha habido estas semanas una unidad increble, remarcable, que no es de fachada. Nunca habra pensado que en 24 horas se pudieran decantar un montn de cosas, acuerdos, sanciones que se haban discutido sin avanzar un milmetro. La unidad transatlntica e intraeuropea es real y espectacular y Putin no lo esperaba. Cuando mand 27 cartas, a todas las capitales, mensajes a los pases escandinavos por separado, tratando de ignorar a la UE como actor, y buscando respuestas diferentes para dividirnos, se encontr de respuesta una sola carta firmada por m. Lavrov se enfad, diciendo que escribi cartas a los ministros y le responda un burcrata. Pues mire, la contesta la UE. Esa unidad es preciosa y hay que mantenerla y para eso necesitamos un equilibrio. Con esa frase yo pensaba en aquellos pases con los que tenemos relacionados de partenariado muy importantes, que reciben mucha ayuda, y que esperamos que se alineen con nuestra poltica exterior en estos casos. Mire Serbia, un pas candidato a entrar en la UE que por eso mismo tiene que estar en lnea con la UE si aspira a entrar. Hubiera sido muy difcil de digerir que no estuviera en la condena, y eso que es un pas con grandes lazos con Rusia, pero ha estado donde deba. En cambio, otros, que reciben mucha ayuda, que dicen estar en nuestra comunidad de valores, no. Nos preocupa la situacin en frica, donde muchos se han abstenido en la condena de la ONU. Algunos estn cada vez ms bajo la rbita rusa, como Mali. Otros por malas relaciones con nosotros, como Etiopa o Sudn. Pero ha habido demasiados casos de abstenciones.

P.- Y Espaa? Ha habido cierta polmica dentro del Gobierno, dudas, mensajes nada claros sobre si se enviaran armas y material letal o no, o slo se financiara lo que manden otros. Le ha preocupado?

R.- No he odo a nadie hablar de eso o quejarse. Espaa est perfectamente alineada, ha apoyado entusiastamente sacar a Rusia del Swift o utilizar el fondo europeo para armar a Ucrania, y va a dar armas en una relacin bilateral. As que no, ninguna.

P.- No es algo extrao quejarse de que otros pases no condenan o no estn del todo alineados cuando tienen sus intereses, pero mientras dejamos fuera de las sanciones la energa o a los bancos principales del pas, porque los pagos se canalizan a travs de ello?

R.- La poltica internacional exige una gran dosis de realismo. Porque las cosas son como son y no como nos gustara que fueran. Yo me conformo con que los europeos entiendan cmo son las cosas por lo menos. Si alguien me dice que hay que dejar de comprar ya gas a Rusia me parece muy bien, pero me tiene que decir cmo vamos a calentar nuestros hogares maana y hacer funcionar todo el pas. El gas ruso slo es el 9%, pero est muy concentrado en algunos pases. Europa tiene ante s una tarea muy clara, cancelar su dependencia energtica de Rusia, pero yo llevo 20 aos escuchando esta cantinela y cada ao esa dependencia ha ido aumentando, no reducindose. Porque decidimos renunciar a la energa nuclear, al carbn, porque el consumo ha ido aumentando, porque el gas es fcil de utilizar, verstil. Hay que desarrollar las renovables, pero eso va a llevar tiempo.

P.- La Brjula Estratgica de la UE, en la que su equipo lleva mucho trabajando para fijar la evolucin de la poltica de seguridad, defensa, etc., estaba previsto que se publicara a finales de este mes. Se mantiene o van a necesitar tiempo para redefinirlo tras todo lo que est pasando?

R.- Hay que revisarla, refocalizarla, definir algunos de los desafos que estaban identificados pero que se ha visto que son mucho ms fuertes. Hay que refocalizarla, pero siempre es fcil encontrar buenas razones para no ir al dentista. Creo que no hay que retrasarlo porque nunca sabes a qu conduce un retraso o qu puede pasar. Ahora, en caliente, es cuando hay que poner sobre la mesa el problema y las opciones.

P.- Va a salir adelante el acuerdo con Irn?

R.- Est pendiente de un hilo, puede caer de un lado o del otro. Llevamos trabajando da y noche, mi gente ha estado meses en Viena, yo al tanto siempre. Es muy posible que salga, pero no es imposible que no salga. Es de verdad el tpico acuerdo en el que nada est cerrado hasta que todo est cerrado, y puede saltar en el ltimo instante por una condicin de ms o de menos.

P.- Hace un ao usted recibi crticas muy duras tras su viaje a Mosc y una rueda de prensa con Lavrov, entre ellas las mas. Esta semana, tras las sanciones y su intervencin en el Parlamento Europeo, est pasando lo contrario. Es su mejor momento desde que lleg al cargo justo cuando se disparaban las habladuras en Bruselas diciendo que no terminara la legislatura. Se ve reivindicado?

R.- Me haban dicho que ste era un trabajo imposible, pero lo acept. Y no es imposible, pero tiene una enorme dificultad, ms interna que externa, por el entramado institucional en el que funcionamos. Las crticas y aplausos responden mucho a cmo funcionan las democracias, que tienen a veces un cierto componente masoquista, de autocrtica ms dura. En el viaje a Rusia, antes de empezar la rueda de prensa, Lavrov me pregunt si iba a hablar de Navalni, y le dije que obviamente s, porque haba ido justo para eso y justo cuando lo estaban juzgando. Y l me respondi que sacara el tema de Catalua y el independentismo. Qu tena que hacer? Enzarzarme en una discusin con el ministro de Exteriores ruso? No iba a hacer eso. La nica alternativa era seguir repitiendo mi discurso y evitar la confrontacin directa. Pareci como si mirara para otro lado y rehua el combate? S, claro, pero qu iba a hacer si no? No nos dijeron que se estaban expulsado a diplomticos, hubiramos cancelado la comparecencia. Cuando nos enteramos nos levantamos y nos fuimos. No me arrepiento de ese viaje, haba que hacerlo.

P.- Va a terminar la legislatura?

R.- Si la naturaleza me da las fuerzas suficientes, s. Porque es una tarea tan apasionante como agotadora.

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