Scholz quiere una Europa de «30 o 36 miembros»

En su discurso ‘Zeitenwende’ (punto de inflexión) de febrero, el canciller alemán Olaf Scholz ya llamó a hacer todo lo posible «por la cohesión de la Unión Europea». Ahora ha sido bastante más específico, en la Universidad Carolina de Praga , donde ha explicado su concepción de Europa como contrapuesta al «imperialismo autocrático» de Putin , al tiempo que ha expresado las que a su juicio son las prioridades que deben abordar los los jefes de Estado y de Gobierno a principios de octubre. En primer lugar ha hablado de ampliación, a favor de la entrada en la UE de Ucrania, Moldavia, Georgia, Albania y los Balcanes occidentales. «Su acceso a la UE está en sintonía con nuestros intereses», ha dicho el canciller alemán, que se imagina «un bloque de 30 o 36 miembros». Scholz lo plantea como una cuestión estratégica a la que incluso Bulgaria ha suspendido su resistencia. Scholz ha apoyado la idea francesa de una nueva comunidad política europea, que debería permitir un intercambio más estrecho con socios ajenos a la UE. «Actualmente no existe un foro en el que los jefes de Estado y de Gobierno europeos puedan discutir temas clave con otros socios una o dos veces al año», se ha quejado, mencionando las cuestiones de seguridad y energía, así como la protección del clima, como posibles áreas de discusión. «Tal fusión, que es muy importante para mí, no es una alternativa a la próxima ampliación de la UE, mantendremos nuestra palabra con nuestros candidatos a la adhesión», ha advertido, sumándose a la idea de Macron de mejorar la cooperación con socios que no serán admitidos en la UE en un futuro previsible o que no quieren serlo. Para Scholz también es crucial que la UE ahonde en su principio de «solidaridad», para que las nuevas generaciones europeas se sientan verdaderamente implicadas en el proyecto. Ha recordado que uno de cada siete trabajadores europeos se ha beneficiado de las ayudas durante la pandemia y considera que esa es la buena dirección. La idea es que, hasta ahora, los estados se han visto afectados por las crisis en diversos grados y eso debilita la unidad, reduce nuestra fuerza, de manera que conviene dotar a la UE de un marco constante para responder a las perturbaciones». Una reliquia del pasado La segunda propuesta de Schoz se deriva también de la ampliación: cada nueva adhesión hace más difícil la toma de decisiones con el actual sistema y Scholz ve la actual normativa de votaciones como una reliquia del pasado, especialmente el derecho de veto que a menudo bloquea las cuestiones de política exterior. Ha utilizado en Praga el adjetivo «kafkiano» para describir la falta de sentido de esa exigencia de unanimidad en una Europa cada día más amplia y ha anotado que «entiendo las preocupaciones de algunos países, especialmente los más pequeños, pero cualquier otra cosa será una traición a la idea fundacional europea». También ha dejado caer que la ambición de que cada país tenga un comisario europeo de su nacionalidad es cada día más problemática. Noticia Relacionada estandar Si Alemania reclama un acuerdo vinculante sobre reducción de la deuda un día antes del viaje de Sánchez Rosalía Sánchez El canciller Scholz ha recordado que las últimas crisis han provocado que los niveles de deuda aumenten en todos los estados miembros También se ha referido reiteradamente a la necesidad de una «soberanía europea», de que Europa debe volverse más autónoma, por ejemplo, en la producción de semiconductores y en la política de defensa. En concreto, Scholz aboga por una «estrategia ‘Made in Europe 2030’». Como consecuencia de la guerra de Ucrania, Scholz apuesta por un esfuerzo significativamente mayor para la política de defensa común de la UE. Esto requiere «un verdadero cuartel general de la UE a medio plazo» y una fuerza de reacción rápida a partir de 2025. Scholz ha confirmado que Alemania quiere proporcionar el «núcleo» de la unidad planificada con alrededor de 5.000 soldados al principio. Y en cuanto a los recursos de la industria, ha mencionado Silicon Valley y los proveedores chinos y japoneses, antes de concluir que Europa «tiene que luchar para volver a la cima». Muchas materias primas como el litio, el cobalto o el níquel están disponibles en Europa y Scholz aboga por una mayor extracción y por un mejor reciclaje de las piezas de los teléfonos móviles y las baterías, para que Europa sea menos dependiente de las materias primas extranjeras en el futuro. «Esto no significa autarquía, para nada, pero necesitamos un ‘plan de juego’, algo así como una estrategia ‘Made in Europe 2030’», ha dicho. Scholz quiere una normativa común para una verdadera economía circular europea. «Lo llamo: una actualización estratégica de nuestro mercado interno», ha descrito, y ha enfatizado que «independencia económica no significa autosuficiencia». «Europa se ha beneficiado y seguirá beneficiándose de los mercados y el comercio abiertos», ha garantizado el canciller socialdemócrata. No ha olvidado subrayar que la transición digital, energética y tecnológica requerirá que se implique la inversión privada y ha mencionado como ejemplo las inversiones de Intel en seis países europeos, entre ellos España.

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