Por casos Ecuagran e Isspol, la Superintendencia mantiene intervención a casas de valores Citadel y Accitlan | Política | Noticias

Las casas de valores fueron intervenidas el año pasado porque participaron en varias operaciones que ahora son investigadas por las autoridades

La Superintendencia de Compañías mantiene la intervención en las casas de valores Citadel y Accitlan, el nuevo nombre de Accival, por sospechas de procesos indebidos en las negociaciones de facturas de Ecuagran S.A. y Delcorp S.A., empresas que realizaron su VI emisión de obligaciones por un total de $ 30 millones en la bolsa de valores en 2019 y que ahora están en liquidación.

En agosto pasado, el Instituto de Seguridad Social de la Policía (Isspol) presentó una denuncia por supuesta estafa y tráfico de influencias por las negociaciones de estas facturas, pues invirtió más de $ 21,4 millones en papeles emitidos por Delcorp. Casi todas fueron por ventas de abonos a Fertisolubles S.A., una empresa del mismo grupo que se había creado a fines de mayo de 2019, excepto por una factura a favor de Ecuagran por un valor de $ 382 mil.

De acuerdo con documentos a los que tuvo acceso EL UNIVERSO, la Superintendencia comunicó a ambas casas de valores el mantenimiento de la intervención por considerar que no habrían seguido el debido procedimiento con sus clientes. La gerente de Accitlan, Diana Peña, señaló a este Diario por correo electrónico que la compañía “siempre ha colaborado con toda la información requerida de manera oportuna y transparente”, en tanto que el principal de Citadel, Xavier Neira Salazar, indicó que posteriormente dará declaraciones pues estaba enfermo.

Atlántida Casa de Valores Accitlan (exAccival) actuó en el mercado de valores en representación del Instituto de Seguridad Social de la Policía Nacional (Isspol) desde enero de 2019 en la negociación de facturas comerciales. Recomendó incluso obtener una calificación de riesgo sobre estos papeles, que la dio la compañía Summarating S.A., la misma que emitió un informe favorable para la VI emisión de las obligaciones de Delcorp y Ecuagran.

La Superintendencia observó que esa calificación de riesgo no está contemplada en la ley y considera que esta actuación “pudiere haber inducido al error o confusión a los potenciales inversionistas, por tanto, la casa de valores no habría brindado una correcta asesoría”. En algunos casos, tampoco “se verifica soportes de calificaciones de riesgo con base a las cuales la casa de valores habría informado” a su cliente, indicó el documento.

Por otro lado, añadió el informe, Accitlan habría cobrado cero por ciento de comisión al Isspol en la negociación de estas facturas y no se ha evidenciado la existencia de un contrato entre ambas partes. Además, la casa de valores no tenía actualizado el perfil de riesgo de su cliente.

La otra casa de valores que participó en algunas de estas operaciones es Citadel, en representación de Delcorp S.A. En este caso, la Superintendencia observó que en algunas transacciones bursátiles, Citadel cobró comisiones por encima de su tarifario tanto para la negociación de facturas de Delcorp como para la emisión de obligaciones de Ecuagran y de Delcorp.

A su vez, Citadel redistribuyó parte de sus comisiones con Accitlan que, en las negociaciones de facturas no le había cobrado al Isspol. En el informe consta una respuesta del principal de Citadel, Neira Salazar, quien indicó que estos montos se cancelaron como “porcentaje acordado como participación por referir clientes a Citadel”.

El organismo de control también observó ocho negociaciones de facturas emitidas por Delcorp y aceptadas por Fertisolubles entre el 21 de enero y 31 de marzo de 2020, porque para entonces había cambiado la regulación y Fertisolubles no podía participar de estas transacciones pues aún no cumplía un año de existencia.

Renovación de obligaciones de facturas

La Superintendencia de Compañías destacó que Citadel y Accitlan (exAccival) aceptaron el 27 de febrero de 2020 una renovación de una factura comercial negociable de Delcorp por venta de productos a Fertisolubles, cuando este documento ya tenía 16 días de vencido y a pesar de que la normativa no permite renovaciones con este tipo de papeles.

En este caso, señaló el informe, el comprador de la factura negociable fue el Fondo de Inversión Administrado FIT, que es administrado por la Fiduciaria Atlántida, del mismo grupo que Accitlan (Atlántida Casa de Valores).

En su informe la Superintendencia también indicó que Citadel no mantuvo actualizado el perfil de riesgo de sus clientes, tales como el Banco del Austro, el Fondo de Cesantía del Magisterio Ecuatoriano (FCME) y la Sociedad de Lucha contra el Cáncer (Solca).

A fines del año pasado, Ecuagran y Delcorp acumulaban deudas por unos $ 42 millones. De este monto, unos $ 11 millones son con varias instituciones que manejan fondos públicos y que compraron obligaciones en las bolsas de valores. Estas son: el Banco del Instituto de Seguridad Social (Biess) con $ 3,7 millones, Seguros Sucre con $ 3 millones, la Corporación Financiera Nacional (CFN) con $ 1,8 millones y FCME con $ 2,6 millones. (I)

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